¿Qué hay detrás del interiorismo?

El resultado final de un proyecto surge después de haber respondido a una serie de decisiones vinculadas para solventar problemas o resolver necesidades.

Es un error, centrarse en una apariencia final, basada únicamente en la estética. Desde el punto de vista profesional corresponde a un comportamiento negligente, falto de rigor y sin planificación técnica.

Hay que establecer una línea técnica, funcional y estética con unos objetivos marcados desde inicio y diseñar una solución global.

En realidad lo que no se ve del interiorismo es lo que lo sustenta.

La estética vacía sin sentido es voluble y efímera. Toda moda tiene un tiempo de vigencia, las inversiones en obra, son importantes para ponerlas a merced de modas pasajeras.

Hay que buscar la esencia de lo perdurable, para adaptarlo al momento con pequeños cambios sin costes excesivos.

Cuidar lo nuestro y analizar el concepto hasta conseguir que sea una inversión duradera y rentable para el cliente creando un espacio práctico, funcional, agradable y bello, por mucho tiempo, siendo además previsor con las posibles circunstancias futuras, y valorando usos y desgastes con el paso del tiempo…

Para todo ello creo necesaria la visión completa de un equipo multidisciplinar en el que cada profesional haga una aportación precisa y rigurosa.

El cliente tiene múltiples objetivos, pero alimentar el ego del interiorista o decorador no está entre sus prioridades. Desconfía de proyectos con caprichos estéticos del decorador que no corresponden a necesidades ni objetivos bien definidos

Es la única forma de acertar

Mercedes Peláez

 

 

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